Busque atención médica antes de intentar cualquier otra cosa. Si no está gravemente herido, documentar la escena del accidente con fotografías puede ser extremadamente valioso para la investigación. Los testimonios de testigos oculares (o al menos la información de contacto) de quienes presenciaron el accidente también pueden ser una prueba contundente.
Lo que no debe hacer es admitir la culpa ante nadie en la escena. Limítese a declarar los hechos al agente del orden público que acuda. Evite hablar por completo con los peritos de seguros y los abogados que representan a la compañía de camiones y a otros posibles acusados. Considere contratar su propia representación legal o, al menos, hablar con un abogado sobre su caso.